35 mujeres y 4 hombres de Chanco y Licantén finalizaron cursos del programa Becas Laborales, impulsando el desarrollo gastronómico y productivo en zonas costeras.

¿Qué iniciativa desarrolló Sence en el Maule?
El Sence Maule llevó a cabo cursos de Técnicas de Manipulación de Alimentos dirigidos a integrantes de sindicatos de pescadores en las comunas de Chanco y Licantén, en el marco del programa Becas Laborales.
La capacitación fue ejecutada por el organismo técnico INDECAP y permitió entregar herramientas concretas para fortalecer emprendimientos vinculados al rubro gastronómico y pesquero.
¿Cuántas personas participaron en los cursos?
Un total de 39 personas fueron certificadas, de las cuales 35 mujeres y 4 hombres completaron exitosamente el proceso formativo.
En Loanco (Chanco) participaron 18 mujeres y 2 hombres, mientras que en Rancura (Licantén) se certificaron 17 mujeres y 2 hombres, quienes cumplieron con 120 horas de capacitación.
¿Qué beneficios incluyó esta capacitación?
Además de la formación técnica, las y los participantes recibieron un subsidio de herramientas, lo que les permitió adquirir utensilios clave para mejorar sus servicios y potenciar sus negocios.
Este apoyo apunta directamente a fortalecer la economía local, especialmente en territorios donde el turismo y la gastronomía basada en productos del mar cumplen un rol fundamental.
¿Qué destacó Sence sobre esta experiencia?
El director regional de Sence Maule, Óscar Morales Mejías, valoró el compromiso de quienes participaron y relevó el impacto territorial de estas iniciativas.
“Ellas han culminado con mucho éxito personal, mucho empuje profesional, con el apoyo de la familia, un curso de manipulación de alimentos. Estamos muy contentos, porque en estas comunas concretamos la oportunidad de la capacitación a las 30 comunas de la región del Maule, en un gesto genuino de descentralización y equidad territorial de la capacitación”, señaló.
¿Cómo valoraron las participantes esta oportunidad?
Desde Loanco, Paola Hormazábal destacó el impacto directo del curso en su emprendimiento gastronómico.
“Fue una experiencia bonita para mí, porque tengo un restaurant de comida, por lo tanto, me sirvió mucho. Aprendí cosas que a veces uno ignora”, comentó.
En la misma línea, Bárbara Medel expresó su agradecimiento por la instancia y manifestó su interés en continuar capacitándose junto a sus compañeras.
¿Qué aportó la formación en términos prácticos?
El docente Artemio González destacó el entusiasmo del grupo y el enfoque práctico del curso, donde se abordaron contenidos de cocina, repostería y uso eficiente de recursos disponibles en el territorio.
La capacitación permitió no solo adquirir conocimientos técnicos, sino también fortalecer el trabajo colaborativo y la confianza en sus capacidades.
¿Por qué es importante este tipo de capacitación para las caletas del Maule?
Desde el Sindicato Mataquito de La Pesca (Licantén), su presidente Juan Carlos Jara explicó que la formación en manipulación de alimentos es clave en un territorio donde gran parte de la población trabaja directa o indirectamente con productos del mar.
Además, destacó que este tipo de iniciativas abre nuevas oportunidades para diversificar actividades, como la elaboración de conservas, mejoras en embarcaciones y otros proyectos productivos.
En el fondo —y aquí está lo potente— no es solo un curso: es una puerta. Una de esas que, cuando se abre, no solo mejora un negocio, sino que ordena el futuro de una comunidad completa








