Gracias a la gestión de Carabineros comunitarios de la 4ª Comisaría de Cauquenes, tres hermanos lograron reencontrarse luego de casi tres décadas sin verse.

¿Cómo se gestó este reencuentro tan esperado?
Todo comenzó con una llamada telefónica desde Hualpén, Región del Biobío, donde Erika Beltrán Soto solicitó ayuda a Carabineros para ubicar a su cuñado Agustín Díaz Bastías, de quien su esposo Marcelo Díaz Bastías no tenía noticias desde hacía más de 28 años. Tras recibir la información, los Carabineros comunitarios de la 4ª Comisaría de Cauquenes iniciaron una búsqueda diligente que permitió localizarlo en poco tiempo.
¿Cómo fue el momento del reencuentro?
El encuentro se concretó la tarde del pasado viernes en Cauquenes y estuvo cargado de emoción, cariño y gratitud. Además de Marcelo, también participó su hermana Zulema Díaz Bastías, con quien Agustín había perdido contacto hace muchos años. El abrazo fraternal entre los tres marcó un instante inolvidable, lleno de lágrimas, sonrisas y promesas de recuperar el tiempo perdido.
¿Qué rol tuvo Carabineros en este proceso?
Los funcionarios de Carabineros acompañaron cada paso de la gestión, demostrando su vocación de servicio y compromiso con la comunidad. “Gracias a la labor realizada por Carabineros, los hermanos Díaz Bastías pudieron reencontrarse y hoy tienen la oportunidad de retomar su vínculo familiar. Nos llena de satisfacción haber sido parte de este momento tan significativo”, señalaron desde la institución.
¿Qué mensaje deja esta historia?
El caso refleja la importancia del trabajo comunitario y humano que desarrolla Carabineros, más allá de su labor de seguridad. La familia Díaz Bastías agradeció profundamente el apoyo recibido, destacando la empatía, dedicación y sensibilidad del personal policial que hizo posible el reencuentro.
Una vez más, Carabineros de Chile reafirma su compromiso con la ciudadanía, no solo en la protección y prevención, sino también en el acompañamiento solidario de historias que devuelven esperanza y unión familiar.








